UN GRAN VIEJO
JEANCARLOS CHINGA TRUJILLO
E.A.P. Ingeniería de software
ctjeancarlos@hotmail.com
Durante los años 90 yo recién comenzaba en la vida, pero ahí estaba él, siempre firme, con una mirada seria, mi papá aún era joven, él a pesar de tener una carrera técnica en la SENATI de técnico-mecánico estaba firme en la vida .
Siempre tranquilo, sereno muy a pesar de todos los problemas que en casa como en su trabajo pasaban. Él era una persona optimista, luchadora dando siempre a todos lo mejor- me enseñaba todo cuanto podía para que mi niñez sea la mejor. Como en todo hogar, los problemas en casa nunca faltan pero ahí estaba él, mi “viejo”, es así como lo llamo.
Siempre estaba cuando más yo lo necesitaba dándome los mejores consejos de la vida; me enseñó a no darme por vencido, que la vida siempre continúa, que luche por lo que más quiero así como él lo hizo.
Actualmente él ya tiene sus 42 años pero aún así sigue luchando; le doy gracias porque ahora soy un sanmarquino no solo por mi esfuerzo; sino por el apoyo moral de mi “viejo” sé que todo lo que logre nunca remplazará el verdadero amor de un gran padre.
JEANCARLOS CHINGA TRUJILLO
E.A.P. Ingeniería de software
ctjeancarlos@hotmail.com
Durante los años 90 yo recién comenzaba en la vida, pero ahí estaba él, siempre firme, con una mirada seria, mi papá aún era joven, él a pesar de tener una carrera técnica en la SENATI de técnico-mecánico estaba firme en la vida .
Siempre tranquilo, sereno muy a pesar de todos los problemas que en casa como en su trabajo pasaban. Él era una persona optimista, luchadora dando siempre a todos lo mejor- me enseñaba todo cuanto podía para que mi niñez sea la mejor. Como en todo hogar, los problemas en casa nunca faltan pero ahí estaba él, mi “viejo”, es así como lo llamo.
Siempre estaba cuando más yo lo necesitaba dándome los mejores consejos de la vida; me enseñó a no darme por vencido, que la vida siempre continúa, que luche por lo que más quiero así como él lo hizo.
Actualmente él ya tiene sus 42 años pero aún así sigue luchando; le doy gracias porque ahora soy un sanmarquino no solo por mi esfuerzo; sino por el apoyo moral de mi “viejo” sé que todo lo que logre nunca remplazará el verdadero amor de un gran padre.
0 comentarios:
Publicar un comentario